Siempre escuchamos decir "El río Chili esta contaminado y muestra cifras por encima de los límites permisibles a nivel mundial", pero aun así; las autoridades no hacen nada al respecto. Año tras año los desagües de casi un millón de pobladores de Arequipa ingresan directamente al rió Chili, sin ningún tratamiento previo en la zona de Alata, al igual que una docena de los colectores que llegan a diferentes puntos del mismo rió. Quiere decir que el 90% del total de las aguas servidas producidas por la población de Arequipa llegan al rió.
Según la Dirección General de Salud Ambiental del Ministerio de Salud, el tramo que tiene mayor grado de contaminación, está comprendido entre los Puentes "Grau" y "Uchumayo". Los análisis de muestras de agua recogidas en diferentes tramos dan resultados de contaminación por encima de los 150 mil coliformes fecales por cada 100 mililitros de agua, lo cual transgrede los límites máximos permisibles previstos en la legislación sanitaria vigente, en el país, la misma que establece sólo mil coliformes fecales por cada 100 mililitros de agua.
Nancy Llamas Valdivia, directora de Salud Ambiental sostuvo que las enfermedades infecto-contagiosas en la población que consume agua, alimentos y vegetales crudos, que son regados con aguas que provienen del Río Chili, generan principalmente el 68% de enfermedades de tipo gastrointestinal (tifoideas, gastroenteritis, hepatitis, cólera y diversas parasitosis). Además, la manipulación inadecuada de estas aguas origina 32% de enfermedades dermatológicas (alergias) y oftalmológicas (conjuntivitis), contribuyendo a que Arequipa ocupe el tercer lugar a nivel nacional en la incidencia de enfermedades relacionadas con la ingesta de agua y alimentos contaminados por aguas residuales.
La Municipalidad Provincial utiliza un botadero informal, para disposición final de los residuos sólidos generados por el servicio de limpieza pública, afectando a la ciudadanía .Se debe establecer estrategias para el almacenamiento temporal de los residuos sólidos generados en los mercados de abastos, implementar operativos de limpieza y sensibilizar a los comerciantes e instituciones del sector.
Es por eso que, La DIGESA dio algunas recomendaciones para que los ciudadanos Arequipeños puedan mantener el río limpio. Como la de no arrojar sustancias tóxicas en los desagües ya que contamina el agua, no usar más detergente del necesario porque sus componentes destruyen la flora y la fauna que habita en el río., usar productos de limpieza biodegradables, desechar los residuos de aceite en envases de plásticos y disponerlos en un relleno de seguridad, ya que al verterlos en los desagües; sólo un litro de aceite contamina mil litros de agua y como también no arrojar basura en las riberas y cauce del río.
El canal de regadío de La Joya, capta sus aguas del río Chili y abastece de agua a los proyectos de irrigación de La Joya Antigua, La Joya Nueva, Irrigación La Cano, Asentamiento N0.4 San José, Irrigación San Camilo y la Irrigación San Isidro. Estando aun altamente contaminado por las aguas servidas del río Chili.
La capacidad para tratar las aguas servias es muy limitada por este motivo, una parte muy reducida de la población de La Joya cuenta con agua potable. Trayendo la insalubridad y altos índices de enfermedades infectocontagiosas en el Distrito de La Joya.
La Insuficiente e inadecuada calidad del agua para consumo humano, los incorrectos hábitos y prácticas de higiene como también la antigüedad de la planta de tratamiento; produce altos niveles de enfermedades infectocontagiosas y el incremento de la taza de mortalidad en la Joya.
Otro aspecto Lamentable es que la contaminación ha desaparecido todo tipo de vida en el rió. Las especies acuáticas nativas que durante muchos años vivieron y se reprodujeron en el Chili se han extinguido, como es el caso del sapo arequipeño. También se ha visto afectada la flora, como las algas y plantas que a su vez alimentaban a los peces.
Las aguas del río Chili, contaminadas en menor grado riegan los cultivos de la zona de Charcani hasta su desembocadura, pasando por Chilina, Yanahuara y el centro de la ciudad. Desde el Puente Grau, hasta Tingo, Arancota, Alata, El Huayco, Uchumayo, La Joya, hasta el final de su recorrido en el mar, esta agua arrastran todos los desagües y consecuentemente, son más de 15 mil hectáreas que se riegan con este peligroso recurso.
La edificación de la planta de tratamiento de las aguas servidas de la Pampa de la Estrella, es una necesidad urgente para la salud de toda la población y cultivos que se extienden a lo largo del recorrido del río. Actualmente las Juntas de Regantes de Arequipa, La Joya, Huchumayo, Hunter, junto a otras entidades, han reclamado a las autoridades la acción inmediata para dar solución a un problema que afecta a todos los arequipeños y cuyas consecuencias económicas son mayores que la suma que se debe invertir en la descontaminación del río Chili.
El río Chili no solo abastece en la agricultura si no también son destinadas al consumo humano mediante un proceso de potabilización previo y sirven como reguladoras del clima por la humedad que producen, generando un ambiente menos seco y contribuyendo a refrescar el ambiente, con lo que se mengua la incidencia de radiación solar en Arequipa.
Si tan solo los inversionistas privados se dedicaran a industrializar los desagües, entonces su responsabilidad y el fin por el que se les convoca, es que estas aguas servidas no lleguen al rió Chili. Lo que significa detener la contaminación que llega al rió por las aguas servidas.
La agro exportación, actividad que traería más prosperidad a los agricultores y a la economía de Arequipa, queda en sólo eso: una posibilidad. Mientras se siga regando los cultivos, con aguas contaminadas no podemos aspirar a pasar los estándares de calidad internacionales que son Final del formulario requeridos por los compradores extranjeros como paso previo a cualquier exportación.
El agua, origen y base de la vida, se ha consolidado como medio indispensable para cualquier alternativa de futuro. No existe actividad humana, económica, industrial, social o política que pueda prescindir de este vital recurso. Sobre esta realidad, se han desatado todas las vocaciones, ideas y acciones para su control, uso y dominio.
Resulta necesario implementar acciones para el tratamiento previo de las aguas servidas, vertidas al río Chili, aplicando las sanciones que establecen las normas vigentes, y se disponga una franja de protección del río en los tramos urbanos.
Infografía:

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